Archivo de la categoría: EL posibilismo anarquista

Ventajas y riesgos del posibilismo

Chema BERRO

revolucionSé de las dificultades a la hora de hacer atractivo un planteamiento posibilista. En ideas, como en cualquier otro producto de consumo, vende 10 rotundo, 10 redondo. Las personas buscan seguridades, respuestas que disipen cualquier duda, definiciones que reafirmen todos los componentes del ser o identitarios. Esto se consigue mejor desde planteamientos esencialistas en los que a través de una lógica sin fisuras se va construyendo una verdad total, inamovible, valedera para cualquier situación y circunstancia, desde la que nos reconocemos y desde la que nos situamos en una especie de superioridad respecto a la realidad de la que nos enseñoreamos; eso sí, sin ninguna posibilidad de cambiarla. El precio a pagar para conservar los esencialismos es mantenerse en el plano general y de las verdades abstractas, extrayendo para lo concreto recetas que de ellas emanan, pero manteniendo siempre lo real y concreto en un decidido segundo plano, teniendo meridianamente claro que si la realidad no responde a esos esquemas la culpa es suya y que peor para ella. Un posicionamiento magnífico para todo aquel que tenga vocación de ermitaño, más dudoso para quien pretende influir y modificar lo social, pues lleva a la convicción –a través de ese razonamiento de que la culpa es de la realidad, de la sociedad, de los otros– de que el acceso de estos a la verdad sólo puede producirse a través de un endurecimiento crudo y drástico: el «cuanto peor, mejor», típico del maximalismo, aboca a planteamientos totalitarios. Y el totalitarismo es totalitarismo, siempre antisocial y reaccionario. Sigue leyendo

La opción política en la CNT

José PEIRATS

Sobre el treintismo

El 11 de junio de 1931 la CNT inauguraba las tareas de un congreso nacional de sindicatos. En él chocaron pronto dos tendencias: una que tendía a aclimatarse a la legalidad republicana; otra que quería quemar las etapas de la revolución social. En la primera militaban algunas figuras de la vieja guardia: Juan Peiró, Ángel Pestaña, etc. La segunda estaba impulsada por Francisco Ascaso, García Oliver y Buenaventura Durruti, representantes del romanticismo revolucionario.

cnt-faiEn aquel congreso se suscitó un apasionado debate al discutirse el informe del Comité Nacional. El ala extremista pretendía que durante las últimas etapas de la clandestinidad los comités superiores habían cerrado compromisos con los elementos políticos. Se hacían repetidas alusiones al Pacto de San Sebastián. Sigue leyendo

El Movimiento Libertario Español en la clandestinidad

Francisco CARRASQUER

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Contradicción palmaria es hablar de lo libertario clandestino. Lo libertario no puede encerrar secreto y no puede haber movimiento libertario que no tienda a lo público, porque, precisamente, el campo de trabajo y experimentación de todo movimiento libertario es la opinión pública. Después de tantos cruentos fracasos sufridos por nuestro MLE por tratar de imponer SU revolución, sería estúpido (isi no suicida!), no haber aprendido ya que nada que se imponga puede ser libertario. Nuestra revolución la hemos de promover en la opinión pública por vía democrática, es decir, por mayoría que la vote pacífica y voluntariamente. Sigue leyendo

El posibilismo anarquista. Cumbres inalcanzables, pendientes resbaladizas

La historia del anarcosindicalismo español, como ocurre en todo gran movimiento social, se debatió siempre entre la fidelidad a sus principios ideológicos y su necesidad de adecuarse a las circunstancias de cada momento histórico. Junto a los Durruti o García Oliver, siempre estuvieron los Pestaña o los Peiró. Todos ellos hicieron de la CNT lo que fue, y son elementos inseparables de su historia. ¿Cómo convivieron esas dos tendencias a lo largo de la historia?

Jesús RUÍZ PÉREZ

Posibilismo o fundamentalismo: ¿un falso dilema?

20121208130757-comunismo-anarquistaEl dilema entre posibilismo o fidelidad absoluta a los principios a la hora de actuar remite en el fondo a otro problema clásico, el de la relación entre los medios y los fines. Afecta por lo tanto a una de las características que definen al anarquismo, la exigencia de armonía entre procedimientos y objetivos: la convicción de que algunos medios hacen imposible alcanzar el fin que se desea. El objetivo de abolir el capitalismo y el Estado, para sustituirlos por una organización social sin explotación económica y sin autoridad, igualitaria y libre, no es exclusivo de los anarquistas. Pero el anarquismo se diferencia del resto de tendencias en que aspira a poner en práctica tal proyecto de modo inmediato, en el acto mismo de la revolución, y se opone a cualquier forma de toma de poder o de gobierno de transición. Sigue leyendo