Archivo de la categoría: Anarquismo

Violencia y no violencia en el pensamiento de Malatesta

Ángel J. CAPPELLETTI

Malatesta

Malatesta

Mientras algunos de sus adversarios, en el campo de la izquierda, y concretamente los socialistas y comunistas, acusaron a veces a Malatesta de «tolstoiano», otros, más alevosos, desde la derecha, se esforzaron por presentarlo como feroz iconoclasta y predicador de la más ilimitada violencia.

A propósito de Malatesta, escribe Luigi Fabbri:

«Una vez, a cierto sectarismo frío que, a ejemplo de Torquemada, parecía dispuesto a sacrificar media humanidad para salvar, para la otra mitad, la árida fórmula de un principio, tuvo que decir: “iYo daría todos los principios por salvar a un hombre!”. Otra vez, contra un terrorismo que se cree revolucionario porque le parecen necesarias las ejecuciones en masa para el triunfo de la revolución, Malatesta exclamaba: “Si para vencer se debiese elevar la horca en las plazas, preferiré perder”. En julio de 1921, en su proceso de Milán, terminó sus declaraciones a los jurados con algunas palabras de dolor por la lucha feroz desencadenada en el país del fascismo, lucha “que repugnaba a todos y no beneficia a ninguna clase o partido”. Y en las tres ocasiones no faltaron los que acusaron a Malatesta de tolstoiano o cosa peor» (Malatesta p. 28-28). Sigue leyendo

La prensa anarquista en España a finales del siglo XIX

Lily LITVAK

La sensacional difusión de las teorías ácratas en la España de finales del siglo XIX fue lograda en gran parte gracias a los periódicos anarquistas. Estas publicaciones, de poca o larga duración, brotaron en pueblos, ciudades, aldeas, llevando a las masas proletarias y campesinas españolas noticias de la «Buena Nueva». Tierra Libre de Barcelona, detalla esta grandiosa actividad:

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El periódico es la acción más firme, más universal, más eficaz para la propaganda, la defensa y aun el ataque. Más que la palabra que se lleva el viento, robustece a los débiles, da coraje a los tímidos y arraiga con más fuerza las convicciones y el amor hacia los ideales. La palabra impresa obra más y mejor en la conciencia del individuo; le sugiere pensamientos propios, comentarios íntimos que avaloran más los conceptos leídos, y en esa conversión periódica entre él y la hoja impresa, ve conceptos más dilatados y nuevos horizontes. La sugestión ejercida por la prensa, llega hasta vencer la indiferencia o la prevención del que lee; pues más pronto o más tarde, el periódico leído viene a ser para él un compañero inseparable que presenta luego a los amigos del taller, de la fábrica o del terruño y se identifica con él como carne de su propia carne. Sigue leyendo

Errico Malatesta

Ricardo MESTRE

Malatesta

Malatesta

En la forja de las grandes personalidades de la historia, se reúnen elementos y circunstancias distintas. A veces, en virtud de situaciones interinas y de circunstancias de violencia, brillan, en primer plano, quienes lógicamente no deberían figurar en el firmamento del intelecto y de la docencia, mientras viven completamente apagados los que tienen un valor permanente y universal. Este es el caso de la figura que hoy nos atrevemos a siluetear.

Entre los hombres nacidos al calor de la Primera Internacional Obrera, destacan con matices distintos, pero con características similares, Bakunin y nuestro biografiado, Errico Malatesta. Los dos tenían una enorme capacidad de trabajo y un cerebro perfectamente preparado para las labores intelectuales, pero los dos consumieron su larga existencia en la fiebre de la acción, y no porque no sintieran el deseo de expresar en letras de molde sus ideas; Malatesta, había manifestado el deseo de intentar añadir un eslabón más en la cadena teórica iniciada por Bakunin y continuada por Kropotkin. No llegó nunca a realizar de una manera ordenada su obra. La dejó esparcida en revistas, publicaciones y correspondencia durante 70 años. Trabajos completamente terminados, sólo recordamos tres y los tres de divulgación popular de su pensamiento: Entre campesinos, En el café y Anarquía. Sigue leyendo

La «A» anarquista. Nacida en París y potenciada en Milán, miles de manos la crearon en las calles del mundo

Tomás IBÁÑEZ

anarquia_grandeHan trascurrido ya muchos años desde que Michel Foucault nos hiciera ver con cuánta facilidad tendemos a creer que mucho de lo que configura hoy nuestra sensibilidad, es decir, los conceptos, las creencias, las vivencias, los símbolos, etc., que nos resultan más familiares, vienen existiendo prácticamente desde siempre y, es más, no podían no haber llegado a existir… puesto que, sencillamente… existen. Sin embargo, pese a los esfuerzos de Foucault, seguimos cayendo en la misma trampa con incorregible asiduidad, y el caso de la «A» resulta aquí bastante ejemplar.

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Horacio Martínez Prieto: el profeta maldito

Juan BERNAT 

Horacio Martínez Prieto, quien fuera secretario del Comité Nacional de la CNT en 1936 murió en 1985. Por este motivo, ese mismo año, Polémica publicó un dosier sobre este controvertido personaje de la historia de la CNT. Joan Bernat, Lorenzo Iñigo, Manuel Chiapuso y José Peirats analizan desde diferentes ópticas su actuación y el momento que le tocó vivir. A lo largo de los próximos días iremos publicando en el Blog estos artículos, junto con una carta –que se publicó en Polémica por primera vez– que el propio Horacio envió a la CNT con fecha 8 de septiembre de 1965. 

Horacio Martínez Prieto

Horacio Martínez Prieto

Horacio Martínez Prieto (HMP), ha muerto. El adversario del purismo impasible y sin fisuras, apologista de la duda, razonador heterodoxo; el ex Secretario Nacional de la CNT cuando ésta salió reforzada unitariamente en mayo de 1936, partidario de nuestra intervención gubernamental en el gobierno de guerra de Largo Caballero, y otros cargos que dejaremos para sus biógrafos; el ex ministro del Gobierno Giral en exilio, junto a José E. Leiva; el eterno abanderado de la innovación, rehabilitador del realismo frente a cierta deformación mental de los hechos, ha dejado de existir.

La personalidad de Horacio, su historia, su indeclinable voluntad investigadora, sus exhortos al Movimiento Libertario (ML) para que cambiara de singladura, sus análisis implacables contra la, según él, ejecutoria táctica obsoleta que mantenía este movimiento, le acarrearon galernazos de críticas en unos, aplausos cálidos y estimulantes en otros, los menos. Lo cierto, lo que nadie podrá nunca poner en duda es que este hombre no ha dejado indiferentes a quienes lo han leído o escuchado. Polemista singular, sólido detractor de inercias, de prejuicios, lugares comunes, o pensamientos fosilizados por la rutina o la pereza mental de unos; contra el fanatismo, la impermeabilidad intelectual de otros, nunca pasó desapercibido. Sigue leyendo

Horacio M. Prieto. Una gran figura de la CNT y del anarquismo

Manuel CHIAPUSO

Horacio Martínez Prieto, quien fuera secretario del Comité Nacional de la CNT en 1936 murió en 1985. Por este motivo, ese mismo año, Polémica publicó un pequeño dossier sobre este controvertido personaje de la historia de la CNT. Joan Bernat, Lorenzo Iñigo, Manuel Chiapuso y José Peirats analizan en él, desde diferentes ópticas, su actuación, el momento que le tocó vivir y las crisis a las que se enfrentó el Movimiento Libertario durante el largo periodo del franquismo. A lo largo de los próximos días iremos publicando en el Blog estos artículos, junto con una carta –que se publicó en Polémica por primera vez– que el propio Horacio envió a la CNT con fecha 8 de septiembre de 1965. 

Horacio Martínez Prieto

Horacio Martínez Prieto

Hombre de decisión. Polemista de grandes recursos. Dicción fácil. Articulista teórico y combativo. Agudo en analizar el momento político y las virtudes y flaquezas del Movimiento Libertario. Dolorido por la evolución lenta de la sociedad y por la incomprensión y reacciones de sus propios compañeros ante sus fórmulas de renovación honda de la CNT y del anarquismo, Horacio se había retirado de toda actividad pública. Pasó sus últimos años haciendo vida de anacoreta sin recibir apenas visitas.

Bilbaíno de cuna y de corazón, ya a los catorce años entró en la lucha social. Los requetés de Bolueta le salvaron de ser lapidado por los nacionalistas. Todo por vender la prensa anarquista. Conoció las infamantes conducciones por carretera. Una de ellas le llevó desde Bilbao a Andalucía. Su universidad fue la cárcel. Y su primer exilio, a causa del golpe de Estado del general Primo de Rivera, en 1923. Sigue leyendo

Luis Andrés Edo. Un propagandista del anarquismo

Entrevista con Luis Andrés EDO

Luis Andrés Edo

Luis Andrés Edo

Luis Andrés Edo pertenece a una generación de anarquistas para los que la militancia era algo más que un quehacer a horas libres o ratos perdidos. En su tiempo la militancia era una apuesta que muy a menudo se pagaba a un alto precio. A él le costó muy caro. Después de una niñez en guerra, dedicó su juventud a la lucha clandestina, sufrió el silencio y la persecución, dio con sus huesos en la cárcel en más de una ocasión, y hasta fue expulsado («fusilado» como él acostumbraba a decir) de la organización a la que dedicó buena parte de su vida.

Por muchas razones Luis Andrés Edo fue uno de los personajes más controvertidos del movimiento libertario en las últimas décadas. Cosechó tantos amigos como enemigos y dejó indiferentes a muy pocos. Sobre él se han contado innumerables verdades y mentiras y se le ha acusado y defendido de casi todo. En esta entrevista aparecen algunas claves para saber quién fue Luis Andrés.

Realizamos esta entrevista en el verano de 2003, Luis Andrés murió el 14 de febrero de 2009. Sigue leyendo

Vernon Richards (1915-2001)

Emilià PAEZ

Vernon Richards

Vero Benvenuto Constantino Recchioni nació el 19 de julio de 1915 en el piso que había encima de la famosa tienda de delicatessen King Bomba, en el número 37 de Old Crompton Street del Soho londinense. El negocio de gastronomía selecta y de importación de productos italianos lo había fundado su padre, Emidio Recchioni, un anarquista italiano que, tras una huida espectacular de la isla-prisión de Pantelaria –en la costa siciliana– con su compañero y amigo Errico Malatesta, había emigrado al Reino Unido.

En 1931 la familia Recchioni se traslada a Paris; allí, por influencias de un amigo de Emídio, el intelectual anarquista italiano exiliado Camillo Berneri –que, como es sabido, fue asesinado en Barcelona por agentes estalinistas durante los «Hechos de Mayo en 1937»–, y del resto de la comunidad de exiliados italianos, Vero aprende su lengua materna. En 1934 Emidio fallece y al año siguiente, con 20 años, Vero Recchioni, tras ser expulsado de Francia por editar un panfleto contrario a Mussolini y anglicanizar su nombre con el de Vernon Richards, empieza a publicar en Londres la revista antifascista bilingü̈e Free ItalyItalia Libera, en colaboración con Camillo Berneri. Vernon se moverá dentro del círculo de veteranos anarquistas, como Max Nettlau, Emma Goldman, Tom Keell, Lilian Wolfe… Sigue leyendo

Anarquismo y violencia. La propaganda por el hecho

Ignacio DE LLORENS

Sé que todos estamos tan fuertemente sometidos a la violencia que nos es muy difícil vencerla, pero haré sin embargo todo cuanto pueda para no favorecerla, para no ser su cómplice, y me esforzaré en no aprovecharme jamás de lo que fue adquirido y está defendido por la violencia (León Tolstoi)

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Atentado con bomba en el Liceo de Barcelona

A finales del siglo XIX, coincidiendo con la derrota de La Commune y la masiva represión subsiguiente, así como con la desaparición de la I Internacional, y mientras estaba en estado embrionario el proyecto anarcosindicalista como forma de autoorganización popular, hizo su aparición el fenómeno conocido como «propaganda por el hecho», que consistía en atentar contra figuras representativas del orden burgués imperante con el doble propósito de derribar el régimen y dar ánimos a los oprimidos sembrando el pánico entre los opresores.

Aunque fundamentalmente se atentaba contra cabezas coronadas, manos ensortijadas y pechos condecorados, también se procedió a sembrar el pánico en escenarios emblemáticos de la burguesía, cafés selectos, teatros de Opera… La discriminación de las eventuales víctimas de los atentados no siempre era muy escrupulosa; por aplicar eufemismos de «rabiosa actualidad», podríamos decir que los camareros y trabajadores de esos escenarios acabaron siendo «víctimas colaterales». Sigue leyendo

Federica Montseny. Luces y sombras

Salvador GURUCHARRI

Federica Montseny

Federica Montseny

Personaje controvertido, pero de indudable relevancia en la historia del anarquismo español y de la CNT, de Federica Montseny se conmemoró el centenario de su nacimiento en 2005. Criticada por unos y defendida por otros, pocos son los libertarios que han permanecido indiferentes ante esta mujer que aún en la actualidad continúa suscitando toda clase de encuentros y desencuentros.

No soy nada partidario de homenajes ni celebraciones con motivo de aniversarios, y por eso me parece que de las luces y sombras de Federica Montseny podría hablarse en cualquier otro momento, y al margen del centenario de su nacimiento. Simplemente por estar estrechamente ligadas a las luces y sombras del movimiento libertario español. También me parece hagiográfico reclamar que se dediquen nombres de calles y cosas por el estilo a la memoria de militantes anarquistas. Mejor dicho, lo que encuentro absurdo es que pueda haber anarquistas que encuentren satisfacción y hasta orgullo en ello. Tampoco serán estas luces y sombras nada más que unas breves pinceladas impresionistas marcadamente personales. Es evidente que, sin solemnizar, la figura de Federica es demasiado compleja como para abarcarla de una sola vez. Remito a quienes busquen materia más contundente y documentada a la amplia bibliografía que relaciono al final. Sigue leyendo

La CNT y la Revolución Rusa

Ignacio DE LLORENS

Lenin

Lenin

1. Coyuntura revolucionaria

En 1917 la CNT contaba apenas con siete años de existencia, buena parte de los cuales los había pasado en la clandestinidad. Este año trascendental para la historia del presente siglo lo iba a ser también para la organización anarcosindicalista. En agosto, seis meses después de la revolución rusa popular de febrero y tres meses antes del golpe de Estado bolchevique, la CNT iniciaba el período de las grandes huelgas revolucionarias e insurreccionales, sumándose de esta forma a los esfuerzos que en otros países (Hungría, Italia, Alemania…) llevó a cabo el movimiento obrero en lo que sería la coyuntura revolucionaria más importante para Europa. Los fracasos de los movimientos obreros de Italia y Alemania iban a dejar el terreno expedito para el triunfo del fascismo y el nacionalsocialismo; la consolidación del poder bolchevique sobre las ruinas de la revolución popular conduciría al comunismo cuartelario. El totalitarismo, en sus dos rostros, se iba a enseñorear de Europa.

En España el proceso fue distinto, pero a la postre el resultado, la dictadura franquista, iba a ser parecido. No obstante, a menudo los historiadores han querido ver en las características esenciales de la CNT la razón de la imposibilidad de que triunfase por aquel entonces en España una revolución socialista. Lejos de esa opinión, mantenemos que la condición libertaria del movimiento obrero español no fue una dificultad, sino su mérito, y si no pudo sumarse a la coyuntura revolucionaria europea con mayor éxito fue debido a causas colaterales. A la CNT le pilló pronto esta situación, pues salvo en Cataluña, y en menor grado en Levante y Andalucía, su implantación era todavía escasa en el resto del país; he ahí el aislamiento de las huelgas del 17 y del 19 (la Canadiense) que tuvieron como escenario la Cataluña industrial. Sigue leyendo

Néstor Majno, el hombre que salvó a los bolcheviques

Alexandre BERKMAN

Néstor Majno

Néstor Majno

Un hombre acaba de morir en el hospital Tenon. Se llamaba Néstor Majno. Ha muerto en la pobreza y la soledad, lejos de millones de hombres que antaño lo habían saludado como liberador y héroe del pueblo. Algunos hombres aparecen como los camafeos de la vida; se destacan en un potente relieve sobre su lienzo y nos facilitan una mejor comprensión del segundo plano social. La historia, de por sí, esculpe con frecuencia seres de una dimensión tal que ni tan siquiera el paso del tiempo puede borrar. Son los que simbolizan el genio de su pueblo; su vida y sus acciones iluminan el pasado, a la vez que proyectan una luz profética hacia el porvenir.

Néstor Majno fue uno de ellos. Producto legítimo de una época revolucionaria, su vida y su actividad estuvieron impregnadas de una potente conducta voluntaria, y es más que probable que sin él, y sin el ejército de campesinos ucranianos que él dirigió, la Rusia soviética nunca hubiera llegado ser una realidad. Sigue leyendo

La anarquía como verdadera democracia

Rafael CID

5768153857_f0738d2e6b_zDesde que tiene memoria, el anarquismo ha significado lucha contra el Estado, porque el Estado contiene y simboliza el sistema de opresión y explotación que impide la autodeterminación individual y colectiva en cumplimiento de su papel como guardián legitimador de los intereses de las oligarquías dominantes.

Pero ahora, cuando el Estado-nación adquiere fecha de caducidad, no por la acción del corrosivo embate antiautoritario sino para refundarse y servir mejor a la causa de la globalización neoliberal y capitalista, el pensar anárquicamente parece perder con esta mutación a uno de sus principales referentes. Ante esta perspectiva, ¿cuál debe ser la posición del anarquismo? ¿Sobrevivirá intelectual, social y éticamente el anarquismo en esta incipiente «sociedad del riesgo» (Ulrich Beck) , que chapotea sin rumbo en una «vida liquida» (Zygmunt Bauman) dominada por el ocaso de la esfera pública y una imparable «corrosión del carácter» (Richard Sennett) que imposibilita la identidad moral? ¿Qué futuro tiene el anarquismo después del Estado? Responder a esta pregunta, requiere repensar el anarquismo, impulso que puede tener muchos y diferentes asertos, dependiendo de ópticas, coyunturas, situaciones, latitudes y momentos. Incluso cabría decir con mayor propiedad que los que habría que revisar son «los anarquismos», en plural, porque no sólo existen distintas versiones teóricas del anarquismo (individualista, colectivista, organizado, invertebrado, etc.), sino que la geopolítica condiciona el tipo de anarquismo que se aplica en cada tiempo y lugar. Aunque los principios sean comunes y comunicantes, su desarrollo lógico tiene que adaptarse a cada circunstancia. El contexto de EE UU es distinto al de Europa y éste, a su vez, poco tiene que ver con el de América Latina, que, por otro lado, dista de parecerse a Asia, por no hablar de las subdiferencias internas de esta compleja cartografía. Hablamos, ciertamente, de realidades incomparables, en algo caso con distancias seculares aunque cronológicamente habiten en la misma era, pero con una misma raíz. Desahuciados fascismos y comunismos por la historia como auténticas plagas ideológicas, sólo queda en pie la subversión anarquista para refutar a un capitalismo deshumanizado que hoy incluso está poniendo en peligro la vida sobre el planeta. Sigue leyendo

El Caso Scala. Un proceso contra el anarcosindicalismo

Álvaro MILLÁN

Los sucesos relacionados con el llamado Caso Scala constituyen un proceso de capital importancia en la historia reciente del Movimiento Libertario en general y de la CNT en

Caso Scala

Sala Scala en pleno incendio

particular. En la CNT, una organización que se había reconstruido tan sólo dos años antes, después del largo período de la dictadura franquista, que se hallaba inmersa en una fuerte tensión entre diferentes tendencias internas que pugnaban entre sí, compuesta en su inmensa mayoría por jóvenes recién llegados a quienes sobraba entusiasmo y faltaba formación y experiencia, aquellos acontecimientos supusieron un duro golpe que no logró recuperarse. Aquellos sucesos siguen sin esclarecerse plenamente.

¡Arde el Scala!

Poco después de las trece horas del domingo 15 de enero de 1978 se desencadenó un enorme incendio que destruyó por completo la sala de fiestas Scala de Barcelona. Al asombro que causó el suceso hubo que sumar el estupor por las muertes de cuatro trabajadores –Ramón Egea, Bernabé Bravo, Juan López y Diego Montoro– que se encontraban en el local en aquellos momentos, y que perecieron víctimas de las llamas o por asfixia, debido a los humos y gases provocados por el fuego. Sigue leyendo

¿Quiénes son Pippo Stasi y Alfredo Maria Bonanno?

Antonio Téllez

Los procesos contra Alfredo Maria Bonanno y Pippo Stasi son ejemplos de la persecución que han sufrido y sufren en Italia los grupos anarquistas desde los años setenta hasta ahora mismo. Bonanno, con 74 años, fue puesto en libertad hace sólo tres años por razones de edad. En este artículo, publicado en Polémica en octubre de 1989, Antonio Téllez hace un relato de la vida de estos dos anarquistas con motivo de uno de los múltiples procesos judiciales que sufrieron a lo largo de su vida. 

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Bakunin y Cafiero

Ángel J. CAPPELLETTI

Carlo Cafiero

Carlo Cafiero

Bakunin encontró durante la última década de su vida un grupo de fieles y afectuosos amigos en Italia. Aparte de Fanelli y Malatesta, ninguno llegó tal vez a identificarse con sus ideales revolucionarios como Carlo Cafiero.

Este había nacido en septiembre de 1846, en la ciudad de Barletta, en el seno de una rica familia burguesa, que lo destinó primero a la carrera clerical, enviándolo al seminario de Mofletta, y más tarde a la diplomacia y a la política, para lo cual le hizo estudiar derecho en la Universidad de Nápoles y lo mandó a Florencia, capital del naciente reino de Italia (antes de la toma de Roma al papado).

En 1870, encontrándose Cafiero en Londres, se puso en contacto con Marx y con otros miembros de la Internacional, antes de conocer a Bakunin. Puede decirse, por eso, que a diferencia de Malatesta, Cafiero fue iniciado en el socialismo por obra de Carlos Marx, cuya personalidad le impresionó sin duda tan fuertemente como para hacerle guardar una gran admiración por él hasta el fin de sus días.

Cuando retornó a Italia, Cafiero adhirió a la joven sección de la Internacional y se puso en contacto con quienes la habían fundado, Fanelli, Palladino, Malatesta, etc., todos los cuales tomaron partido por Bakunin contra Marx en la controversia ideológica sostenida por ambos en el seno de la Asociación Internacional de Trabajadores. Sigue leyendo

Michele Schirru. El anarquista que intentó matar a Mussolini

Giuseppe GALZERANO

Michele Schirru

Michele Schirru

Los estudios dedicados a reconstituir la contribución del anarquismo italiano a la lucha para derrocar a la tiranía fascista, y a la sangre vertida en la empresa, son muy pocos. La reciente reedición del libro de Giuseppe Fiori, Vita e morte di Michele Schirru, publicado por primera vez en 1983, llena una laguna en la historiografía de Italia, y aporta el testimonio de una vida dedicada a la lucha contra la opresión fascista, en una reconstitución de la trayectoria política y humana de Michele Schirru, uno de los tantos olvidados que pagó con su vida, en 1931, la intención de matar a Benito Mussolini.

Giuseppe Fiori ha puesto mucha pasión al relatar la vida de su compatriota, el anarquista sardo Michele Schirru, acumulando documentos y testimonios para describir la figura generosa del idealista que sacrificó su propia vida en el deseo de liberar al país de la tiranía. Sigue leyendo

DANIEL GUÉRIN. La juventud y la revolución

Entrevista realizada por Abel PAZ

El historiador libertario Abel Paz entrevistó en septiembre de 1977, en París, a Daniel Guérin, fallecido el 14 de abril de 1988. Pese al tiempo transcurrido, los temas abordados en la entrevista siguen siendo objeto de debate, como, por ejemplo: el carácter revolucionario o no del Mayo del 68 francés, su influencia en la juventud de otros países o la trayectoria de la CNT en España y su entronque con el anarquismo específico.

Daniel Guérin

Daniel Guérin

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Orobón Fernández y la Alianza Obrera

Ramón ÁLVAREZ

orobonLa figura de Valeriano Orobón Fernández deja una profunda huella de su paso por el campo obrero internacional. Max Nettlau y Rodolfo Rocker reconocieron en él cualidades inestimables de talento y visión revolucionaria. Como escritor muy pocas plumas del obrerismo militante podrían comparársele. Si seguimos la valoración autorizada de Manuel Buenacasa, fundador de la CNT y primer historiador libertario, después de Anselmo Lorenzo, acaso Quintanilla podría ser candidato a la comparación, tanto por su vastísima cultura como por las excepcionales disposiciones de ambos para escribir y ocupar la tribuna.

Orobón Fernández fue sin duda el agente más poderoso del milagro operado por la CNT madrileña, acabando con el monopolio del socialismo parlamentario en la capital española.

Ningún militante de la «antigua CNT», como suelen decir despectivamente elementos carentes de historia y méritos que hablen por ellos, puede ignorar la enorme y eficaz actividad desplegada por Orobón en los años de la segunda República, desde las filas del cenetismo madrileño, participando en actos públicos y escribiendo en las columnas de La Tierra, periódico combativo en el que colaboraron valiosos elementos del periodismo confederal –Eduardo de Guzmán, José García Pradas, Ezequiel Enderiz– o las paginas de CNT de Madrid, órgano de la Confederación Nacional del Trabajo, dirigido por otro valor intelectual libertario –Avelino G. Mallada– como Valeriano, caído en el más lamentable de los olvidos. Sigue leyendo

El asesinato de Salvador Seguí

Manuel SALAS

Seguí

Seguí

No sentimos inclinación al anulador y pernicioso culto a la personalidad y menos aún, al farisaico sentimiento reverencial de los muertos. Sin embargo, por los ásperos caminos de la historia del movimiento obrero han pasado figuras cuya actuación, sacrificio y capacidad son ineludible punto de referencia para comprender la ejemplaridad de su conducta, la magnitud de las ideas que proclamaron y defendieron y la generosa entrega que de su libertad y aun de su vida hicieron para que esa dignidad que reclamaron para sus compañeros de clase no fuese atropellada por la injusticia y la ambición. Posiblemente, en la creciente degradación de la conciencia colectiva de esta humanidad sometida de grado o por fuerza a sistemas y estándares de vida propiciadores del gregarismo y la masificación, las figuras singulares de aquellos luchadores; hoy son casi impensables. Sería abrumador y doloroso recordar el inacabable censo de hombres y mujeres inmolados en la angustiosa reivindicación de sus derechos y libertades. Al cumplirse en estos días el sesenta aniversario del salvaje asesinato de Salvador Seguí, no hemos podido sustraernos al influjo de su obra militante en la Confederación Nacional del Trabajo, y de su trágica muerte en la tarde del 10 de marzo de 1923, junto al compañero Francesc Comas Paronas, que le acompañaba en aquel infausto momento. Sigue leyendo